¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.

.:Escrito:.

3 participantes

Ir abajo

.:Escrito:. Empty .:Escrito:.

Mensaje por Nalya Lun Abr 18, 2011 4:07 am

Bueno, esto es algo que empece a escribir, todavia no tiene nombre pero me gusta que lo lean y me den opiniones al respecto asi que aca va, igual es solo una parte por ahora.




Los minutos pasaban de forma lenta, cada grano caía dentro del gran reloj de arena de manera pausada e insoportable, formando así otra hora eterna confinado en aquel lugar. Observe la estancia con expresión desganada. Las paredes estaban cubiertas de espejos. Altos e imponentes.
Cada uno mostraba una imagen distinta de personas yaciendo en sus últimos momentos de vida. Pronto varias almas irían a parar al mismo confinamiento que yo en el inframundo. Entre los espejos, había aldabas donde colgaban antorchas que iluminaban la gran estancia cuadrada con una luz azul, confiriéndole al lugar un aire mortecino y lúgubre.
El suelo estaba cubierto por una alfombra color vino. En el centro de la habitación se extendía un pequeño círculo de piedras blancas donde crepitaba un fuego alto, del mismo color azul que las antorchas.
A un costado estaba situado el trono de marfil negro y plateado donde me encontraba sentado, observando todo con expresión aburrida. Era tedioso ser un dios, y más ser el dios de la muerte.


-

Caminaba por el pasillo a paso apresurado, hasta que llegue frente a la puerta de mi líder. Inspire profundo y golpee antes de entrar. Tenía noticias que darle. Yagami estaba sentado detrás de su escritorio, tan bello como siempre. Su cabello oscuro estaba alborotado, y sentado no se notaba su casi metro noventa de altura.
Sentí como mi corazón se paralizaba y se desgarraba al verlo, ya que a su lado estaba sentada su novia Mizore. Ella era rubia y alta, de ojos azules. Con un cuerpo lleno de curvas voluptuosas, que hacían que más de uno quisiera matar por una de sus sonrisas o el movimiento de sus caderas.El le sonrió y me miro con sus
ojos negros. Respire profundo enterrando la tristeza que sentía para poder hablarle, oculte mis sentimientos y le hice una reverencia.

-Ali… - Me sonrió y se puso de pie - ¿Ocurre algo? Tienes mala cara…-

Dijo en tono serio. Me tome mi tiempo para responder ya que intentaba concentrarme en que mi corazón no doliera como cada vez que el me llamaba así. Ver como su expresión cambiaba del embelesamiento al cariño paternal cada vez que se dirigía a mi era como una puñalada en el pecho.

-Señor – Hice una inclinación con la cabeza – Me han informado que el ejercito de Drimacus ha comenzado a moverse. Debemos prepararnos, seguramente intenten atacarnos y si estamos desprevenidos se cobrara muchas vidas inocentes…-

El asintió con expresión seria, ella bufo aburrida. Al parecer le había molestado que los interrumpiera por ello.

-Muy bien, Ali infórmale a los generales acerca de la situación y quiero saber todos los movimientos que hagan los enemigos…-

Asentí e hice una reverencia antes de irme con prisa. Mi corazón latía a toda velocidad de manera muy dolorosa. El y yo… era algo que jamás ocurriría pero la realidad era dolorosamente cruda.

-

Observe la niebla que se formaba en uno de los espejos. Un ejército vestido de gris. En sus estandartes se veía una serpiente a la que le salían tentáculos de todo el cuerpo. Sabia que el mundo humano estaba en guerra y al parecer los Myclos comenzaban a moverse. Moví la mano y en otro espejo apareció la fortaleza de la
Resistencia. En la entrada de la fortificación había tres mortales hablando. Dos hombres y una joven. Me detuve unos instantes a observarla. Era menuda y de bella figura.Tenia curvas delicadas pero voluptuosas para ser tan pequeña. Poseía un cabello rojo fuego que le llegaba hasta por debajo de la cola, algo alborotado y suelto. Llevaba puesto un pantalón que se ajustaba perfectamente a todas sus curvas, una camiseta sin mangas corta, por encima del ombligo y unos borregos. Tenía guantes hasta los codos con los dedos cortados y una katana colgada a la cadera. Pero lo más hermoso eran sus ojos verde esmeralda, totalmente expresivos y llenos de pasión contenida. Un escalofrío recorrió mi cuerpo haciéndome entrar en calor. Hacia mucho tiempo que no me sentía así, tal vez el que hubiese visto el movimiento del ejército enemigo era una señal. No seria
una mala idea ir al mundo de los humanos para salir un poco de mi confinamiento y entretenerme de alguna manera.

Deje pasar unas cuantas horas antes de ir hacia el mundo mortal. Me vestí con un pantalón negro flojo y una camiseta de mangas cortas color blanco. Tenia borregos en los pies y una campera de cuero. Cuando aparecía con mi apariencia mortal, parecía un humano que se encontraba cercano a la treintena, de aspecto débil pero mi cuerpo era musculoso. Me acerque a la fortaleza con una sonrisa en mis labios.

-

Había estado hablando con Clerio y Maromeco acerca de movilizarnos y habíamos estado de acuerdo. Parte de los ejércitos marcharían con ellos a impedir el avance de los Myclos de Drimacus, mientras que yo, para mi desgracia, me quedaría con los ejércitos restantes para proteger la fortaleza. Era casi media noche cuando sonó una de las campanas de advertencia. Tome mi katana y salí al exterior. Afuera estaba frío, soplaba un viento gélido que hizo que me estremeciera, pero para mi sorpresa había solo una persona acercándose. Iba a preguntar quien era y decirle que se detuviera cuando se puso a la luz. Me quede sin habla. Poseía una belleza increíble, un porte imponente. Sus ojos eran grises, casi plateados. Como si fuese metal fundido. Su cabello era negro y corto, pero estaba desmechado y despeinado. Media casi dos metros, de espalda ancha y cuerpo musculoso, pero parecía un humano común y corriente. Antes de que pudiera hablar lo hizo el.

-¿Esta es la fortaleza de la Resistencia?-

Tenía un tono grave y sensual, me estremecí de pies a cabeza al oírlo pero no respondí.

-Por tu silencio deduzco que tengo razón – avanzo unos pasos, y me puse en guardia – Quisiera formar parte…-

Me sorprendí al oír eso ultimo. ¿Formar parte?

-¿Y por que debería permitirte formar parte del ejército?-

Pregunte con desconfianza

-Pues… por que soy el mejor…-

Me sonrió con suficiencia. Se creía demasiado. Bien, tendría que probar si era el mejor realmente. Observe sus manos desnudas con algo de burla.

-¿Y con que pretendes demostrarme que eres el mejor?-

Me sonrió nuevamente de manera provocadora, antes de tomar una rama del suelo y llamarme con la mano. Apreté los puños y me lance hacia el.

-

Cuando llegue al lugar, el guardia hizo sonar la advertencia y a los instantes ella salio de la fortificación con su katana en la mano. Una imagen deliciosa. Estaba descalza, y llevaba puesto un pantalón corto y una camiseta sin mangas. El cabello se agitaba por la brisa que soplaba en el exterior, al parecer en el interior no se sentía el frío. Sus ojos esmeralda mostraban fuego y determinación. Comenzamos a hablar. Tenía una voz suave y melodiosa, hipnótica, pero me hablo de manera desafiante. Sus movimientos y su expresión me indicaron que iba a probarme. Tome una rama del piso y la provoque para que se lanzara hacia mi, y tal como esperaba así lo hizo.

Sus movimientos eran rápidos, cada golpe que me tiraba por la katana lo esquivaba a duras penas. No quería hacer gala de mi poder para ganarle pero al parecer iba a tener que poner diferencia entre nosotros o realmente terminaría perdiendo contra la joven. Un golpe ascendente, una estocada, un corte transversal. Precisos. Rápidos. Se movía como una gacela. El ser tan pequeña le daba una velocidad increíble.
Después de desviar el último golpe, decidí poner la balanza a mi favor. Asenté las piernas en el suelo y gire el palo en mi mano y descargue un golpe con fuerza sobre su muñeca. Pude ver su mueca de dolor al soltar la katana y la piel enrojecida por la sangre del corte que había provocado. Me sonreí, mientras volvía a avanzar hacia ella descargando varios golpes más. Los esquivaba mientras se apretaba la muñeca derecha. No estábamos en igualdad de condiciones, pero cuando esquivo el último golpe que le había arrojado, levanto la mano y me arrojo un puñetazo. Lo atrape con la mano y en ese momento me di cuenta de mi distracción ya que un dolor me recorrió desde la entrepierna a todo el cuerpo al sentir su golpe allí. ¡Maldición como dolía! Maldita mujer. Me lleve una mano a la ingle para calmar el dolor y caí de rodillas, antes de levantar la vista y observarla. Me miraba fijamente, con sus ojos verdes encendidos. Tomo su katana del suelo con la mano izquierda antes de que pudiera hacer algo, sentí un golpe en la nuca y todo se oscureció.

¿Que había ocurrido? No estaba muy seguro. ¿Por que todo se había vuelto oscuro? Escuchaba voces. Pero solo podía prestarle atención a la de ella. Abrí los ojos, y me encontré con que estaba en una habitación de paredes color cemento. El techo era alto, y tenia varios ventanales. A mi lado había un hombre alto de cabello oscuro y a su lado estaba una mujer de cabello casi blanco. Pero mis ojos solo captaban a la pelirroja que se encontraba frente a el con la muñeca vendada. Los tres me observaron y entonces el hombre hablo.

-Vaya, veo que has despertado. Mi nombre es Yagami, y soy el líder de la Resistencia. Ella es mi novia Mizore, y ya has conocido a Alana – La señalo – Mi mano derecha y mi primer general...-

Hablaba con voz paternal pero pude notar el dolor que recorrió el cuerpo de ella cuando dijo “mi novia Mizore”. Así que la pequeña pelirroja se sentía atraída por su líder pero no era correspondida. Eso no era algo bueno para ella, pero de cierta manera lo era para mí. Me senté en la cama y lo observe. La sabana se deslizo hasta mi cadera. Estaba solo con el pantalón puesto, mi camiseta estaba acomodada en una silla y yo me encontraba con el torso desnudo. Ella me miro y note el sonrojo en sus mejillas antes de que desviara la vista. Me sentía complacido en parte por aquello.

-Ali dijo que tenias aptitudes para el combate, que te pusiéramos a prueba durante un tiempo y si ella lo dice debe ser verdad.-

Sonrió de manera paternal. Volví la cabeza y la observe a ella que evitaba mirarlo a toda costa.

-¿Cual es tu nombre muchacho?-

Me pregunto el y me mantuve en silencio unos minutos, carraspeo aguardando mi respuesta. Estaba por decirle mi nombre real cuando note que no seria buena idea.

-Mors...-

Ah si...mi equivalente romano. Seguramente no le prestaran demasiada atención a que me llamaba como el dios de la muerte puesto a que si era el mismo. Ella me observo fijamente, de manera altiva y no pude evitar sonreírme. Que mujer mas llamativa, sin duda era capaz de captar la atención de cualquier hombre.

El líder asintió y le hizo señas a ella. Ambos salieron del cuarto y la mujer de pelo blanco se quedo conmigo. Sentía su mirada sobre mí y no pude evitar estremecerme del asco. Era extraño que me comportara de esa manera. La mire y me sonrío.

-¿Puedo ayudarla en algo?-

Ella se sentó en el borde de la cama y toco mi cabello con movimientos felinos.

-Eres muy guapo sin duda... Me gustaría...-

Pero antes de que pudiera termina de hablar la puerta volvió a abrirse y ambos entraron. Yagami frunció el ceño y ella nos observaba de manera ¿Decepcionada? Tal vez. Suspire y quite su mano de mi cabello.

-Lo lamento señorita, pero usted tiene pareja y a mi realmente no me atrae. No quiero ofenderla pero... es fea... - Me sentí incomodo al decirlo – Además, teniendo una mujer hermosa como ella – señale a Alana – a su lado, usted queda muy opacada, lo lamento pero no hay punto de comparación alguno.-

Alana me miraba sorprendida, como si no creyera lo que decía, mientras el parecía algo molesto. Tomo a la novia del brazo, me hizo una inclinación con la cabeza y salio del cuarto. Al fin solos.

-

Sus movimientos eran algo lentos. ¿O lo hacia a propósito? Tal vez esperaba que me confiara pero no iba a lograr eso. Iba a mostrarle cual era su lugar. Todo parecía encaminado hasta que ataco. La rama que tenía me golpeo en la muñeca y me hizo un corte. ¡Maldición! Si me había confiado. Esquivaba todos los golpes
que me descargaba con fuerza mientras sentía un dolor palpitante en mi muñeca derecha. No podía dejar que siguiera avanzando, iba a quedar en ridículo por un miserable que ni siquiera tenia un arma de verdad en la mano. Respire profundo antes de arrojarle un puñetazo. Lo detuvo con su mano con mucha facilidad, como si ni siquiera le reportara esfuerzo, pero en ese momento aproveche. Aunque fuese alguien fuerte no soportaría ese dolor. Tome impulso y golpee su entrepierna con mi rodilla. En efecto cayó frente a mí con expresión dolorida. Tome mi katana con la mano izquierda y me acerque a el. Se notaba que tenía potencial. Levante la vista al ver a varios guardias acercarse antes de que lo golpearan en la nuca y quedara inconsciente. Nos llevaron a la enfermería, donde curaron mi mano y a el lo dejaron en una cama.

Me puse de pie, y me acerque a el. Estudiándolo. Inclusive dormido tenia un aura de respeto que hacia que uno pensara el acercarse a el. Era guapo, sin duda que lo era. Me preguntaba como había llegado a la fortaleza cuando la puerta se abrió y entraron Yagami y su novia. El dolor de verlos juntos había vuelto nuevamente.
Hice una inclinación con la cabeza antes de que el hablara.

-¡Ali! ¿Estas bien? Imagine que no podría ganarte pero me dijeron que te lastimo –

Tomo mi muñeca observándola como lo hace un padre con un niño pequeño. Sentí nauseas.

-Estoy bien, fue solo superficial... - Observe al joven inconsciente – Creo que tiene potencial para pertenecer a la resistencia... Deberíamos ponerlo a prueba durante un tiempo para ver que tal se desenvuelve...-

Pero antes de que pudiera responder el joven abrió los ojos. Pude sentir su mirada en mí, como me observaba fijamente hasta que el líder hablo.

-Vaya, veo que has despertado. Mi nombre es Yagami, y soy el líder de la Resistencia. Ella es mi novia Mizore, y ya has conocido a Alana – Me señalo – Mi mano derecha y mi primer general...-

Me estremecí de dolor al oírlo hablar de esa manera tan paternal. ¡Maldición! Todo era cada vez peor. No sabía cuanto mas iba a poder soportar eso antes de que mi corazón explotara. El joven se sentó, y pude notar que estaba con el torso desnudo, cosa que antes no había notado. Era increíblemente atractivo, me quede observándolo unos instantes y no pude evitar sonrojarme antes de desviar la mirada, y entonces Yagami volvió a hablar.

-Ali dijo que tenias aptitudes para el combate, que te pusiéramos a prueba durante un tiempo y si ella lo dice debe ser verdad.-

Evite mirar a Yagami, enfocando la mirada en algún punto perdido del cuarto.

-¿Cual es tu nombre muchacho?-

No respondía. ¿Por que ahora no lo hacia? Antes había hablado claramente. El líder carraspeo y luego de unos momentos el respondió.

-Mors...-

Un nombre extraño sin duda. Como el dios de la Muerte pero en romano. Era apropiado si se tenia en vista

su apariencia y su porte aunque tal vez fuese un insulto para el dios que se llamara de esa manera un simple mortal. Lo observe de manera altiva y el me sonrío. Iba a contestarle pero Yagami me hizo señas para que saliéramos y así lo hicimos. Una vez que cerró la puerta me miro fijamente.

-Lo pondré bajo tu cargo y tu entrenamiento. Saldrá bueno si esta contigo. Se que puedo confiar en tus habilidades y dado que los chicos no están, deberá quedar bajo tu supervisión.-

¡Mierda! No quería que quedara bajo mi mando. De cierta manera me ponía incomoda y estaba segura que esta no seria la primera pelea que tuviésemos. Pero si lo pensaba de otra manera no era una mala idea, tenerlo conmigo seria una distracción para evitar a Yagami. Me sonreí levemente y asentí ante su petición. Entonces el abrió la puerta. La escena del interior fue algo shockeante durante unos momentos. Mizore estaba sentada en la cama, acariciando el cabello de Mors. Observe la escena decepcionada, ya que no era de extrañar que el cayera bajo los encantos de esa mujer. El suspiro y quito la mano de su cabello antes de hablar.

-Lo lamento señorita, pero usted tiene pareja y a mi realmente no me atrae. No quiero ofenderla pero... es fea... -

Parecía incomodo al decirlo. Pude notar como Ella se tensaba al oír eso y su expresión se transformo.

– Además, teniendo una mujer hermosa como ella – Me señalo – a su lado, usted queda muy opacada, lo lamento pero no hay punto de comparación alguno.-

Escuche y observe sorprendida aquella respuesta. Yagami parecía enojado. Tomo a Mizore del brazo, le hizo una inclinación y salio dejándonos solos. Todavía no podía creer lo que el había dicho. ¿Yo hermosa? ¿Comparada con ella? ¿Estaba loco? Sentí como mis mejillas se sonrojaban antes de carraspear.

-Estarás a prueba durante un tiempo antes de que se te de un lugar en la resistencia. Estarás bajo mi mando y entrenamiento. Soy Alana Ryuu y a partir de ahora soy tu superior...-

Le dije en tono firme mientras me miraba fijamente como si fuese una presa a la cual cazar. El se puso de pie y asintió ante mis palabras antes de inclinar una rodilla en el suelo y tomar mi mano. La acerco a sus labios y la beso de manera suave.

-Estoy a tu servicio... My Lady…-

Me susurro y no pude evitar estremecerme. No podía moverme, tenía el cuerpo paralizado por su manera de mirarme, por su voz, por su porte y sus acciones. No podía reaccionar o... ¿no quería hacerlo?...
Nalya
Nalya
Personaje secundario

Mensajes : 81
Reputación : 1
Gustos : Musica, rol, libros,rol, peliculas, rol, anime ¿dije rol?

Volver arriba Ir abajo

.:Escrito:. Empty Re: .:Escrito:.

Mensaje por Ietsu Lun Abr 18, 2011 4:25 am

Yo he intentado leerlo, pero...los abruptos saltos de linea me lo impiden T_T

¿No puedes arreglarlo? Así cuesta muchísimo seguir el hilo de la lectura.

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


Los videojuegos son como las tetas: diseñados para niños, disfrutados por adultos.
Ietsu
Ietsu
Junta Directiva

Mensajes : 4243
Reputación : 448
Gustos : Procrastinar a través del tiempo y del espacio.

Volver arriba Ir abajo

.:Escrito:. Empty Re: .:Escrito:.

Mensaje por Nalya Lun Abr 18, 2011 4:35 am

El tema es que es asi, cambia de persona constantemente. Desde el punto de vista de el al de ella. Te lo puedo separar por lineas para que se entienda mejor cuando cambia de persona.


Los minutos pasaban de forma lenta, cada grano caía dentro del gran reloj de arena de manera pausada e
insoportable, formando así otra hora eterna confinado en aquel lugar.
Observe la estancia con expresión desganada. Las paredes estaban cubiertas de espejos. Altos e imponentes.
Cada uno mostraba una imagen distinta de personas yaciendo en sus últimos momentos de vida. Pronto varias
almas irían a parar al mismo confinamiento que yo en el inframundo.
Entre los espejos, había aldabas donde colgaban antorchas que iluminaban la gran estancia cuadrada con una
luz azul, confiriéndole al lugar un aire mortecino y lúgubre.
El suelo estaba cubierto por una alfombra color vino. En el centro de la habitación se extendía un pequeño
círculo de piedras blancas donde crepitaba un fuego alto, del mismo color azul que las antorchas.
A un costado estaba situado el trono de marfil negro y plateado donde me encontraba sentado, observando
todo con expresión aburrida. Era tedioso ser un dios, y más ser el dios de la muerte.


-------------

Caminaba por el pasillo a paso apresurado, hasta que llegue frente a la puerta de mi líder. Inspire profundo y
golpee antes de entrar. Tenía noticias que darle. Yagami estaba sentado detrás de su escritorio, tan bello como
siempre. Su cabello oscuro estaba alborotado, y sentado no se notaba su casi metro noventa de altura.
Sentí como mi corazón se paralizaba y se desgarraba al verlo, ya que a su lado estaba sentada su novia
Mizore. Ella era rubia y alta, de ojos azules. Con un cuerpo lleno de curvas voluptuosas, que hacían que más
de uno quisiera matar por una de sus sonrisas o el movimiento de sus caderas. El le sonrió y me miro con sus
ojos negros. Respire profundo enterrando la tristeza que sentía para poder hablarle, oculte mis sentimientos y
le hice una reverencia.

-Ali… - Me sonrió y se puso de pie - ¿Ocurre algo? Tienes mala cara…-

Dijo en tono serio. Me tome mi tiempo para responder ya que intentaba concentrarme en que mi corazón no
doliera como cada vez que el me llamaba así. Ver como su expresión cambiaba del embelesamiento al cariño
paternal cada vez que se dirigía a mi era como una puñalada en el pecho.

-Señor – Hice una inclinación con la cabeza – Me han informado que el ejercito de Drimacus ha comenzado
a moverse. Debemos prepararnos, seguramente intenten atacarnos y si estamos desprevenidos se cobrara
muchas vidas inocentes…-

El asintió con expresión seria, ella bufo aburrida. Al parecer le había molestado que los interrumpiera por
ello.

-Muy bien, Ali infórmale a los generales acerca de la situación y quiero saber todos los movimientos que
hagan los enemigos…-

Asentí e hice una reverencia antes de irme con prisa. Mi corazón latía a toda velocidad de manera muy
dolorosa. El y yo… era algo que jamás ocurriría pero la realidad era dolorosamente cruda.


--------------

Observe la niebla que se formaba en uno de los espejos. Un ejército vestido de gris. En sus estandartes se veía
una serpiente a la que le salían tentáculos de todo el cuerpo. Sabia que el mundo humano estaba en guerra
y al parecer los Myclos comenzaban a moverse. Moví la mano y en otro espejo apareció la fortaleza de la
Resistencia. En la entrada de la fortificación había tres mortales hablando. Dos hombres y una joven. Me
detuve unos instantes a observarla. Era menuda y de bella figura. Tenia curvas delicadas pero voluptuosas
para ser tan pequeña. Poseía un cabello rojo fuego que le llegaba hasta por debajo de la cola, algo alborotado
y suelto. Llevaba puesto un pantalón que se ajustaba perfectamente a todas sus curvas, una camiseta sin
mangas corta, por encima del ombligo y unos borregos. Tenía guantes hasta los codos con los dedos cortados
y una katana colgada a la cadera. Pero lo más hermoso eran sus ojos verde esmeralda, totalmente expresivos y
llenos de pasión contenida. Un escalofrío recorrió mi cuerpo haciéndome entrar en calor. Hacia mucho tiempo
que no me sentía así, tal vez el que hubiese visto el movimiento del ejército enemigo era una señal. No seria
una mala idea ir al mundo de los humanos para salir un poco de mi confinamiento y entretenerme de alguna
manera.

Deje pasar unas cuantas horas antes de ir hacia el mundo mortal. Me vestí con un pantalón negro flojo y una
camiseta de mangas cortas color blanco. Tenia borregos en los pies y una campera de cuero. Cuando aparecía
con mi apariencia mortal, parecía un humano que se encontraba cercano a la treintena, de aspecto débil pero
mi cuerpo era musculoso. Me acerque a la fortaleza con una sonrisa en mis labios.


----------

Había estado hablando con Clerio y Maromeco acerca de movilizarnos y habíamos estado de acuerdo. Parte
de los ejércitos marcharían con ellos a impedir el avance de los Myclos de Drimacus, mientras que yo, para
mi desgracia, me quedaría con los ejércitos restantes para proteger la fortaleza. Era casi media noche cuando
sonó una de las campanas de advertencia. Tome mi katana y salí al exterior. Afuera estaba frío, soplaba un
viento gélido que hizo que me estremeciera, pero para mi sorpresa había solo una persona acercándose. Iba a
preguntar quien era y decirle que se detuviera cuando se puso a la luz. Me quede sin habla.
Poseía una belleza increíble, un porte imponente. Sus ojos eran grises, casi plateados. Como si fuese metal
fundido. Su cabello era negro y corto, pero estaba desmechado y despeinado. Media casi dos metros, de
espalda ancha y cuerpo musculoso, pero parecía un humano común y corriente. Antes de que pudiera hablar
lo hizo el.

-¿Esta es la fortaleza de la Resistencia?-

Tenía un tono grave y sensual, me estremecí de pies a cabeza al oírlo pero no respondí.

-Por tu silencio deduzco que tengo razón – avanzo unos pasos, y me puse en guardia – Quisiera formar
parte…-

Me sorprendí al oír eso ultimo. ¿Formar parte?

-¿Y por que debería permitirte formar parte del ejército?-

Pregunte con desconfianza

-Pues… por que soy el mejor…-

Me sonrió con suficiencia. Se creía demasiado. Bien, tendría que probar si era el mejor realmente. Observe
sus manos desnudas con algo de burla.

-¿Y con que pretendes demostrarme que eres el mejor?-

Me sonrió nuevamente de manera provocadora, antes de tomar una rama del suelo y llamarme con la mano.
Apreté los puños y me lance hacia el.


-----------

Cuando llegue al lugar, el guardia hizo sonar la advertencia y a los instantes ella salio de la fortificación
con su katana en la mano. Una imagen deliciosa. Estaba descalza, y llevaba puesto un pantalón corto y una
camiseta sin mangas. El cabello se agitaba por la brisa que soplaba en el exterior, al parecer en el interior
no se sentía el frío. Sus ojos esmeralda mostraban fuego y determinación. Comenzamos a hablar. Tenía una
voz suave y melodiosa, hipnótica, pero me hablo de manera desafiante. Sus movimientos y su expresión me
indicaron que iba a probarme. Tome una rama del piso y la provoque para que se lanzara hacia mi, y tal como
esperaba así lo hizo.

Sus movimientos eran rápidos, cada golpe que me tiraba por la katana lo esquivaba a duras penas. No quería
hacer gala de mi poder para ganarle pero al parecer iba a tener que poner diferencia entre nosotros o realmente
terminaría perdiendo contra la joven.
Un golpe ascendente, una estocada, un corte transversal. Precisos. Rápidos. Se movía como una gacela. El ser
tan pequeña le daba una velocidad increíble.
Después de desviar el último golpe, decidí poner la balanza a mi favor. Asenté las piernas en el suelo y
gire el palo en mi mano y descargue un golpe con fuerza sobre su muñeca. Pude ver su mueca de dolor al

soltar la katana y la piel enrojecida por la sangre del corte que había provocado. Me sonreí, mientras volví a
avanzar hacia ella descargando varios golpes más. Los esquivaba mientras se apretaba la muñeca derecha. No
estábamos en igualdad de condiciones, pero cuando esquivo el último golpe que le había arrojado, levanto la
mano y me arrojo un puñetazo. Lo atrape con la mano y en ese momento me di cuenta de mi distracción ya
que un dolor me recorrió desde la entrepierna a todo el cuerpo al sentir su golpe allí. ¡Maldición como dolía!
Maldita mujer. Me lleve una mano a la ingle para calmar el dolor y caí de rodillas, antes de levantar la vista
y observarla. Me miraba fijamente, con sus ojos verdes encendidos. Tomo su katana del suelo con la mano
izquierda antes de que pudiera hacer algo, sentí un golpe en la nuca y todo se oscureció.

¿Que había ocurrido? No estaba muy seguro. ¿Por que todo se había vuelto oscuro? Escuchaba voces. Pero
solo podía prestarle atención a la de ella. Abrí los ojos, y me encontré con que estaba en una habitación de
paredes color cemento. El techo era alto, y tenia varios ventanales. A mi lado había un hombre alto de cabello
oscuro y a su lado estaba una mujer de cabello casi blanco. Pero mis ojos solo captaban a la pelirroja que se
encontraba frente a el con la muñeca vendada. Los tres me observaron y entonces el hombre hablo.

-Vaya, veo que has despertado. Mi nombre es Yagami, y soy el líder de la Resistencia. Ella es mi novia
Mizore, y ya has conocido a Alana – La señalo – Mi mano derecha y mi primer general...-

Hablaba con voz paternal pero pude notar el dolor que recorrió el cuerpo de ella cuando dijo “mi novia
Mizore”. Así que la pequeña pelirroja se sentía atraída por su líder pero no era correspondida. Eso no era algo
bueno para ella, pero de cierta manera lo era para mí. Me senté en la cama y lo observe. La sabana se deslizo
hasta mi cadera. Estaba solo con el pantalón puesto, mi camiseta estaba acomodada en una silla y yo me
encontraba con el torso desnudo. Ella me miro y note el sonrojo en sus mejillas antes de que desviara la vista.
Me sentía complacido en parte por aquello.

-Ali dijo que tenias aptitudes para el combate, que te pusiéramos a prueba durante un tiempo y si ella lo dice
debe ser verdad.-

Sonrió de manera paternal. Volví la cabeza y la observe a ella que evitaba mirarlo a toda costa.

-¿Cual es tu nombre muchacho?-

Me pregunto el y me mantuve en silencio unos minutos, carraspeo aguardando mi respuesta
Estaba por decirle mi nombre real cuando note que no seria buena idea.

-Mors...-

Ah si...mi equivalente romano. Seguramente no le prestaran demasiada atención a que me llamaba como el
dios de la muerte puesto a que si era el mismo. Ella me observo fijamente, de manera altiva y no pude evitar
sonreírme. Que mujer mas llamativa, sin duda era capaz de captar la atención de cualquier hombre.

El líder asintió y le hizo señas a ella. Ambos salieron del cuarto y la mujer de pelo blanco se quedo conmigo.
Sentía su mirada sobre mí y no pude evitar estremecerme del asco. Era extraño que me comportara de esa
manera. La mire y me sonrío.

-¿Puedo ayudarla en algo?-

Ella se sentó en el borde de la cama y toco mi cabello con movimientos felinos.

-Eres muy guapo sin duda... Me gustaría...-

Pero antes de que pudiera termina de hablar la puerta volvió a abrirse y ambos entraron. Yagami frunció el
ceño y ella nos observaba de manera ¿Decepcionada? Tal vez. Suspire y quite su mano de mi cabello.

-Lo lamento señorita, pero usted tiene pareja y a mi realmente no me atrae. No quiero ofenderla pero... es
fea... - Me sentí incomodo al decirlo – Además, teniendo una mujer hermosa como ella – señale a Alana – a

su lado, usted queda muy opacada, lo lamento pero no hay punto de comparación alguno.-

Alana me miraba sorprendida, como si no creyera lo que decía, mientras el parecía algo molesto. Tomo a la
novia del brazo, me hizo una inclinación con la cabeza y salio del cuarto. Al fin solos.


----------

Sus movimientos eran algo lentos. ¿O lo hacia a propósito? Tal vez esperaba que me confiara pero no iba a
lograr eso. Iba a mostrarle cual era su lugar. Todo parecía encaminado hasta que ataco. La rama que tenía
me golpeo en la muñeca y me hizo un corte. ¡Maldición! Si me había confiado. Esquivaba todos los golpes
que me descargaba con fuerza mientras sentía un dolor palpitante en mi muñeca derecha. No podía dejar que
siguiera avanzando, iba a quedar en ridículo por un miserable que ni siquiera tenia un arma de verdad en la
mano. Respire profundo antes de arrojarle un puñetazo. Lo detuvo con su mano con mucha facilidad, como si
ni siquiera le reportara esfuerzo, pero en ese momento aproveche. Aunque fuese alguien fuerte no soportaría
ese dolor. Tome impulso y golpee su entrepierna con mi rodilla. En efecto cayó frente a mí con expresión
dolorida. Tome mi katana con la mano izquierda y me acerque a el. Se notaba que tenía potencial. Levante
la vista al ver a varios guardias acercarse antes de que lo golpearan en la nuca y quedara inconsciente. Nos
llevaron a la enfermería, donde curaron mi mano y a el lo dejaron en una cama.

Me puse de pie, y me acerque a el. Estudiándolo. Inclusive dormido tenia un aura de respeto que hacia que
uno pensara el acercarse a el. Era guapo, sin duda que lo era. Me preguntaba como había llegado a la fortaleza
cuando la puerta se abrió y entraron Yagami y su novia. El dolor de verlos juntos había vuelto nuevamente.
Hice una inclinación con la cabeza antes de que el hablara.

-¡Ali! ¿Estas bien? Imagine que no podría ganarte pero me dijeron que te lastimo –

Tomo mi muñeca observándola como lo hace un padre con un niño pequeño. Sentí nauseas.

-Estoy bien, fue solo superficial... - Observe al joven inconsciente – Creo que tiene potencial para pertenecer a
la resistencia... Deberíamos ponerlo a prueba durante un tiempo para ver que tal se desenvuelve...-

Pero antes de que pudiera responder el joven abrió los ojos. Pude sentir su mirada en mí, como me observaba
fijamente hasta que el líder hablo.

-Vaya, veo que has despertado. Mi nombre es Yagami, y soy el líder de la Resistencia. Ella es mi novia
Mizore, y ya has conocido a Alana – Me señalo – Mi mano derecha y mi primer general...-

Me estremecí de dolor al oírlo hablar de esa manera tan paternal. ¡Maldición! Todo era cada vez peor. No
sabía cuanto mas iba a poder soportar eso antes de que mi corazón explotara. El joven se sentó, y pude notar
que estaba con el torso desnudo, cosa que antes no había notado. Era increíblemente atractivo, me quede
observándolo unos instantes y no pude evitar sonrojarme antes de desviar la mirada, y entonces Yagami
volvió a hablar.

-Ali dijo que tenias aptitudes para el combate, que te pusiéramos a prueba durante un tiempo y si ella lo dice
debe ser verdad.-

Evite mirar a Yagami, enfocando la mirada en algún punto perdido del cuarto.

-¿Cual es tu nombre muchacho?-

No respondía. ¿Por que ahora no lo hacia? Antes había hablado claramente. El líder carraspeo y luego de unos
momentos el respondió.

-Mors...-

Un nombre extraño sin duda. Como el dios de la Muerte pero en romano. Era apropiado si se tenia en vista

su apariencia y su porte aunque tal vez fuese un insulto para el dios que se llamara de esa manera un simple
mortal. Lo observe de manera altiva y el me sonrío.
Iba a contestarle pero Yagami me hizo señas para que saliéramos y así lo hicimos. Una vez que cerró la puerta
me miro fijamente.

-Lo pondré bajo tu cargo y tu entrenamiento. Saldrá bueno si esta contigo. Se que puedo confiar en tus
habilidades y dado que los chicos no están, deberá quedar bajo tu supervisión.-

¡Mierda! No quería que quedara bajo mi mando. De cierta manera me ponía incomoda y estaba segura que
esta no seria la primera pelea que tuviésemos. Pero si lo pensaba de otra manera no era una mala idea, tenerlo
conmigo seria una distracción para evitar a Yagami. Me sonreí levemente y asentí ante su petición. Entonces
el abrió la puerta. La escena del interior fue algo shockeante durante unos momentos. Mizore estaba sentada
en la cama, acariciando el cabello de Mors. Observe la escena decepcionada, ya que no era de extrañar que el
cayera bajo los encantos de esa mujer. El suspiro y quito la mano de su cabello antes de hablar.

-Lo lamento señorita, pero usted tiene pareja y a mi realmente no me atrae. No quiero ofenderla pero... es
fea... -

Parecía incomodo al decirlo. Pude notar como Ella se tensaba al oír eso y su expresión se transformo.

– Además, teniendo una mujer hermosa como ella – Me señalo – a su lado, usted queda muy opacada, lo
lamento pero no hay punto de comparación alguno.-

Escuche y observe sorprendida aquella respuesta. Yagami parecía enojado. Tomo a Mizore del brazo, le
hizo una inclinación y salio dejándonos solos. Todavía no podía creer lo que el había dicho. ¿Yo hermosa?
¿Comparada con ella? ¿Estaba loco? Sentí como mis mejillas se sonrojaban antes de carraspear.

-Estarás a prueba durante un tiempo antes de que se te de un lugar en la resistencia. Estarás bajo mi mando y
entrenamiento. Soy Alana Ryuu y a partir de ahora soy tu superior...-

Le dije en tono firme mientras me miraba fijamente como si fuese una presa a la cual cazar. El se puso de pie
y asintió ante mis palabras antes de inclinar una rodilla en el suelo y tomar mi mano. La acerco a sus labios y
la beso de manera suave.

-Estoy a tu servicio... My Lady…-

Me susurro y no pude evitar estremecerme. No podía moverme, tenía el cuerpo paralizado por su manera de
mirarme, por su voz, por su porte y sus acciones. No podía reaccionar o... ¿no quería hacerlo?...
Nalya
Nalya
Personaje secundario

Mensajes : 81
Reputación : 1
Gustos : Musica, rol, libros,rol, peliculas, rol, anime ¿dije rol?

Volver arriba Ir abajo

.:Escrito:. Empty Re: .:Escrito:.

Mensaje por Ietsu Lun Abr 18, 2011 7:58 am

No me has entendido, creo xD Me refería a que en vez de esto:

"Los minutos pasaban de forma lenta, cada grano caía dentro del gran reloj de arena de manera pausada e
insoportable, formando así otra hora eterna confinado en aquel lugar.
Observe la estancia con expresión desganada. Las paredes estaban cubiertas de espejos. Altos e imponentes."

Sea esto:

"Los minutos pasaban de forma lenta, cada grano caía dentro del gran reloj de arena de manera pausada e insoportable, formando así otra hora eterna confinado en aquel lugar. Observe la estancia con expresión desganada. Las paredes estaban cubiertas de espejos. Altos e imponentes."

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


Los videojuegos son como las tetas: diseñados para niños, disfrutados por adultos.
Ietsu
Ietsu
Junta Directiva

Mensajes : 4243
Reputación : 448
Gustos : Procrastinar a través del tiempo y del espacio.

Volver arriba Ir abajo

.:Escrito:. Empty Re: .:Escrito:.

Mensaje por Nalya Lun Abr 18, 2011 8:49 am

AHHHHHH ahora si. Nalya esta mas tontita de lo normal hoy asi que le cuesta entender cualquier cosa que le digan XD

Nalya
Nalya
Personaje secundario

Mensajes : 81
Reputación : 1
Gustos : Musica, rol, libros,rol, peliculas, rol, anime ¿dije rol?

Volver arriba Ir abajo

.:Escrito:. Empty Re: .:Escrito:.

Mensaje por Ietsu Lun Abr 18, 2011 9:38 am

Mil veces más legible. Te edito el post principal y te lo pongo ahí :P

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


Los videojuegos son como las tetas: diseñados para niños, disfrutados por adultos.
Ietsu
Ietsu
Junta Directiva

Mensajes : 4243
Reputación : 448
Gustos : Procrastinar a través del tiempo y del espacio.

Volver arriba Ir abajo

.:Escrito:. Empty Re: .:Escrito:.

Mensaje por Nalya Lun Abr 18, 2011 9:39 am

Dale, de hecho no me fije pero si puedo una vez que lo edites borro las otras correcciones asi no queda un choclazo terrible.
Nalya
Nalya
Personaje secundario

Mensajes : 81
Reputación : 1
Gustos : Musica, rol, libros,rol, peliculas, rol, anime ¿dije rol?

Volver arriba Ir abajo

.:Escrito:. Empty Re: .:Escrito:.

Mensaje por aposta Lun Mayo 09, 2011 9:59 pm

Pues a mi me faltan acentos y comas... pero no soy tan piquismiquis... bueno, si que lo soy.

Yo diria... mmmm, me es dificil explicarme. Que el cambio de personaje lo acentues con la descripcion de la escena, aunque pueda parecer repetitivo, evitalo cambiando adjetivos. La primera vez que lo lei, me parecia ver que se trataba de un solo personaje, un gay reprimido (porque le gustaba el chico y al otro lo veia "guapo sin duda" -cambia adjetivos en esto, lo repites- y luego se siente turbado por la chica...)
Por lo demás no tengo mas que decir...
aposta
aposta
Malo maligno

Mensajes : 506
Reputación : 47
Gustos : El gusto es mio, gracias.

Volver arriba Ir abajo

.:Escrito:. Empty Re: .:Escrito:.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.